Percepción de los empresarios colombianos para la post pandemia.

Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad, un optimista ve una oportunidad en cada dificultad”. 

Winston Churchill.

Estamos frente a un panorama un tanto adverso, pero quienes llevamos años de emprendimiento sabemos que no es el primero ni el último que tendremos que afrontar y superar.

La mayor parte de las variables del mercado están negativas, esa es la realidad en la que estamos, en la que seguiremos tomando decisiones y ejecutando las acciones necesarias para salir adelante, para así responder con cada una de las obligaciones que se han venido acumulando día a día.

Las cifras que compartiré en este artículo fueron tomadas de las últimas encuestas empresariales realizadas por Fenalco[1] y Confecámaras[2] en el mes de abril:

El principal problema de los comerciantes del país está relacionado con el flujo de caja, un poco más de la mitad afirmó en la encuesta que su liquidez solo les permitió cubrir las obligaciones hasta el primer mes de cuarentena, un 28% lo logró hasta el 30 de abril y solo un pequeño porcentaje aseguró que los soportaría hasta el 31 de mayo.

Lo anterior va a generar una limitante para el momento de la reapertura de la operación, ya que además de las obligaciones acumuladas se tendrá que invertir en los nuevos protocolos exigidos por ley, así como en los cambios en la oferta de los productos y/o servicios, destinados a cubrir los nuevos hábitos de los consumidores.

El cierre de negocios es otra de las tendencias negativas, esto se ve reflejado en el aumento del número de locales comerciales disponibles, el 31% de los comerciantes afirman que tendrán que cerrar sus negocios (porcentaje que se reduce en el sector de comidas).

Una tercera medición, con mayor tendencia, es el número de empresas que están contemplando la opción de acogerse a la Ley de Insolvencia Económica (Ley 1116 de 2006) para evitar la quiebra.

Como consecuencia del cierre de negocios o la reducción de la operación, se va a generar una considerable disminución en el empleo de talento humano, el 31% de los encuestados indicaron que despedirán a la totalidad de sus colaboradores, el 28 % reducirá su nómina entre el 50 y el 75 por ciento, y solo el 5% dice que ajustará su nómina en una cifra menor al 5%.

En cuanto a las acciones que han realizado los comerciantes para el pago de la nómina se estableció que el 39% tomó préstamos ordinarios, el 32% no han podido pagarla y solo el 18% lo pudo hacer con recursos propios; esto demuestra dos cosas, por un lado, la gran incertidumbre presente en el sector, por otro, el aumento del endeudamiento que limitará el acceso a herramientas de financiación para la operación en los próximos meses.

La afectación de la confianza en el sector también se evidencia en el hecho de que un 73% de los encuestados no creen que la situación de sus negocios haya mejorado al mes de diciembre.

En un análisis más amplio, cubriendo todo el sector empresarial, en la encuesta realizada por Confederación de Cámaras de Comercio, encontramos los siguientes datos:

De los empresarios: el 17% ha tomado la decisión de cerrar parcialmente su operación, un alarmante 9% cerró su operación definitivamente, un 12,6% invirtió en elementos de seguridad y dotaciones para sus empleados, un 9,3 % invirtió en adecuaciones locativas, un 10,4 % realizó inversión en herramientas tecnológicas y casi una de cada diez empresas, tomó la decisión de cambiar el modelo de negocio.

El último ítem de estas encuestas que comparto es en donde responden sobre las principales preocupaciones que los empresarios tienen para los próximos meses: la disminución de ventas, pago a empleados, pérdida del talento humano y aumento de casos de Covid 19. Sorpresivamente la TRM, muy cercana a los $4.000, resultó ser la menor de las preocupaciones.

Recomiendo a las empresas estas 4 acciones que deberían adoptar para enfrentar la situación que refleja las cifras:

1.     Renegociación inmediata de toda la deuda existente: Esta es quizá una de las acciones más importantes a realizar; se necesita obtener la mayor cantidad de plazo, y de ser posible una disminución de la tasa, para el pago de cada una; creando una matriz de deuda e interés, que permita tomar la mejor decisión en pro de la operación financiera de la empresa.

2.     Maximización de la operación: Esto puede implicar la reducción de la operación para optimizar los procesos y los recursos financieros de la operación comercial. El cierre de áreas dentro de la empresa o cierre de algunos puntos de venta, no se debe ver como un fracaso o una perdida, simplemente es un ajuste que se debe realizar en la operación, para asegurar la permanencia en el mercado a corto plazo y ganar tiempo para crear la restructuración del plan de negocio.

3.     Maximización del talento humano: Desafortunadamente las limitaciones financieras del momento, obligará a tener pérdidas en talento humano, por lo cual nos veremos en la necesidad de realizar un proceso profesional para la selección de los perfiles más acertados, que conservará la empresa y con quienes se afrontará la difícil etapa de reconstrucción y reinvención de la operación

4.     Asesoramiento estratégico: Es el momento de entender que, como gerentes, necesitamos el acompañamiento de los mejores asesores y consultores que estén a nuestro alcance en las áreas jurídicas, financieras y de mercado. Entre mayor conocimiento e información tengamos a nuestro alcance, las posibilidades de acierto serán mayores.

 “No mido el éxito de una persona por lo alto que escala, sino por lo rápido que se levanta al caerse”

George S. Patton.

Agradecimiento especial a quienes dedicaron valiosos minutos a mejorar este artículo: Maria Luisa Castaño , Daniela Hoyos, Mario Hernández y Luis Carlos Ballen.

[1] Los comerciantes y la cuarentena, en Bitácora Económica, FENALCO, abril 2020.

[2] Encuesta Empresarial Cámaras de Comercio Emergencia Covid 19, Confecámaras, abril 2020.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *