Impacto de la cuarentena y la post cuarentena en el retail colombiano.

“Una persona debe fijar sus objetivos cuanto antes y dedicar toda su energía y talento a ellos” 

Walt Disney

Todos los emprendedores del mercado formal reconocemos con claridad la difícil situación que vive nuestra sociedad, le hemos dado toda la importancia y prioridad al cuidado de nuestra salud, la de nuestras familias, colaboradores y clientes; pero al mismo tiempo debemos seguir trabajando por mantener de pie nuestros negocios. El mayor porcentaje de empresas existentes en el país son las que ocupan y emplean de 8 a 100 trabajadores, sus dueños pertenecen a la clase media media y media alta, sector de la sociedad olvidado en este momento, ya que no tienen ningún tipo de subsidio social por parte del gobierno (los cuales tienen como foco a la población más vulnerable), ni tampoco alivios tributarios que están orientados al favoreciendo de los grandes capitales.

Es por esto que, antes de esperar las ayudas gubernamentales debemos acelerar nuestro acostumbrado ritmo de trabajo, liderazgo, capacidad de procesamiento de información y toma de decisiones, todo enfocado en trazar los nuevos objetivos que el escenario pos pandemia nos presenta.

Las variables económicas están más dinámicas que nunca, la TRM en una constante fluctuación cercana a la línea de los $4.000, aumento en la tasa del desempleo, caída del 60% de las remesas que llegan al país, disminución en el gasto del hogar, caída en el índice de confianza del consumidor y el sector exportador afectado negativamente, ya que nuestro principal aliado comercial (EEUU) esta viviendo una crisis financiera fácilmente superior a la del 2009. En el tema estatal los ingresos del gobierno son cada día más bajos, debido a diferentes acontecimientos como son el bajo precio del petróleo (principal fuente de ingreso de Colombia), la caída del recaudo tributario, la fuerte devaluación del peso que encarece el pago de la deuda internacional, entre otras más; por el otro lado están los egresos adicionales que están realizando en el fortalecimiento de la infraestructura y operación del sector salud, inversión en bienestar social, inyección de capital al mercado para aumentar la liquidez necesaria y el apoyo al sector financiero (aunque los decretos dicen que van encaminados a apoyar al sector empresarial).

Por ejemplo: cuando se haya reactivado toda la economía, el mercado en el cual participamos habrá cambiado, nuestro consumidor ya no será el mismo, al final de esto conservaremos a algunos, perderemos otros y también recibiremos nuevos, pero eso si, todos con unos hábitos de compra y consumo totalmente diferentes. El tema de aislamiento o distanciamiento social seguirá presente en la mente de toda la sociedad, por el temor a su contagio o los fantasmas creados alrededor del virus.

Según las mediciones de consumo realizadas por los expertos, las prioridades en el gasto se han transformado y según sus modelos de proyección seguirán cambiando. Los consumidores colombianos le están dando prioridad a lo relacionado con salud, alimentación y hogar, seguido de bienestar y entretenimiento en casa. Los sectores donde la disminución del gasto cayo y seguirá en esa misma tendencia son la moda, el turismo, los electrodomésticos, los muebles y el entretenimiento fuera del hogar, tendencia que continuará por lo menos en el próximo semestre.

El bolsillo del consumidor habrá cambiado, la mayoría de hogares al salir de la cuarentena tendrán una reducción en sus ingresos y la intención de ahorro aumentará por el temor a nuevas cuarentenas, generando una tendencia en el comportamiento de compra del consumidor colombiano, ubicándolo dentro de lo que se denomina “cazador de valor”, es ese tipo de persona que compra lo necesario, inclinándose por la calidad de los productos.

La plaza o punto de venta también será un escenario totalmente diferente, nuevas reglamentaciones, reducción muy significativa del tráfico, nuevas conductas de oferta y demanda, modificación del layout, cambio en la exhibición, nuevas estrategias para generar experiencia de producto y marca, reformulación en los KPIs del PDV, la importancia de las entregas a domicilio y el re entrenamiento de los vendedores, entre otras cosas mas.

A todo esto podemos sumarle que el e-commerce se posicionó, el analfabeta digital dejó de serlo, se perdió el temor a los pagos digitales (aunque un fenómeno muy colombiano, es la gran cantidad de las compras que se realizan por internet y se pagan en efectivo) y el consumidor encontró nuevas opciones para realizar sus compras, aumentando la infidelidad que ya existía hacia las marcas. Es por esto que las empresas que llegaron a esta coyuntura con operación comercial online, tuvieron una gran ventaja frente a quienes no lo lograron, pero a decir verdad, aún falta un muy largo camino para crear un verdadero comercio electrónico en el retail colombiano. El siguiente paso que deben dar la mayor parte de las empresas con presencia online, es la transformación de toda su operación hacia una cultura organizacional digital, para lograr que el tiempo, dinero y expectativas del consumidor sean cumplidas y así asegurar su competitividad en el mercado.

¿Y entonces qué le espera al retail en Colombia? Creo que al igual que a todo el comercio del mundo deberá avanzar, evolucionar, adaptarse de la misma forma que durante toda la historia lo ha venido haciendo y logrando. Unos mejor que otros y con diferente agilidad, pero a la final se han adaptado, con la diferencia que en este momento el cambio se requiere en un menor lapso de tiempo y con una mayor incertidumbre en lo que está por llegar. Es así que solo los empresarios de mayor disciplina, capacidad de trabajo, olfato de negocios, dispuestos al cambio y lo más importante, quienes escuchen más lo que el consumidor tiene que contarle sobre sus nuevas necesidades y hábitos consumo, será quienes salgan victoriosos.

En la reapertura, la mayoría de los negocios necesitarán mover caja, obtener liquidez, las promociones serán una de las herramientas que pondremos en acción para lograr los ingresos, que ayuden al pago de todas las obligaciones financieras pendientes, pero debemos salir con acciones complementarias muy creativas, que logren seducir el interés del consumidor, que rompan los temores hacia el control del gasto y lo más importante, si es posible, compartan las experiencias en sus redes sociales. Si solo empleamos las promociones para generar ventas, seremos uno más de miles de negocios que estarán haciendo lo mismo.

En los próximos artículos complementaré cada una de las siguientes áreas (así mismo, invito a colegas que quieran hablar, escribir artículos, opiniones o ensayos sobre alguno de estos temas, o algunos más:

·      Percepción de los empresarios bogotanos para la pos pandemia .

·      Nueva proyección en las tendencias de consumo en Colombia.

·      Nuevos protocolos de seguridad sanitaria para PDV .

·      Análisis de los aciertos y fallas del comercio electrónico en la cuarentena y digitalización 360 de las compañías. .

·      Nueva capacitación para vendedores y redefinición de KPIs en punto de venta .

·      Estrategias para generar experiencias de marcas con distanciamiento social .

Me gustaría invitarlos a todos a compartir un tinto y hablar largamente de estos temas en una buena tienda de café, pero por el momento, ese tipo de negocios están analizando como reestructurar su operación y experiencia, para no ser un tema del pasado.

Agradecimiento especial a Maria Luisa Castaño, Daniela Hoyos y Mario Suarez por sus valiosos aportes y colaboración.

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